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Teoria de la relatividad y el engaño de la "teoria general" (página 2)



Partes: 1, 2

Quizás nos preguntemos él
porque damos por válida la anterior formula cuando la
aplicamos dentro del "contenedor planeta Tierra" y en el caso que
hemos comentado no la admitimos. La siguiente figura intenta
representar las dos diferentes situaciones

Monografias.com

La parte izquierda de la Figura significa
una porción del planeta Tierra. En el se representa la
acción de la gravedad (G) sobre una determinada masa (M).
El equivalente de esta (M) queda representado en el dibujo del
Ascensor y vemos que está sometida a una fuerza de
tracción (F). Estas dos fuerzas, fuerza de
atracción (G), de valor constante, y fuerza de contacto
(F),de valor variable, es lo que intenta equiparar el "Principio
de Equivalencia"…¡sin más que
añadir!… Pero, existe otra parte del tema que se olvida
y que hace que los experimentos realizados dentro de un
"contenedor" NO Inercial no puedan dar la misma respuesta que los
que se realizan en la Tierra. Se trata de la diferencia que
existe entre sus desplazamientos. En el caso de la Tierra, a
velocidad constante (v). En el caso del ascensor una velocidad
variable que perturba constantemente el quedarnos con un valor
fijo.

En resumen, NO es correcto el Principio de
Equivalencia para aplicarlo como solución a la finalidad
que se pretendía justificar. Repetimos, el equiparar el
comportamiento de los Sistemas NO Inerciales con los que lo son y
así poder admitir la igualdad de respuestas a las leyes
físicas realizadas dentro de "contenedores" NO Inerciales.
(Léase en cuerpos celestiales con distintos movimientos) .
No se cumple la condición de
REPRODUCTIBILIDAD.

(NOTA: Observe el lector que en el tiempo
en que se estaba validando el referido Principio, se estaba
pensando en las leyes de Newton y de Galileo. En consecuencia
debemos descartar la idea de pensar incluir las leyes
físicas regidas por las ondas electromagnéticas en
los anteriores comentarios. ¿Qué queremos advertir
con esto?. Queremos hacer remarcar que nuestra principal magnitud
física que manejaremos es la MASA. Se entiende, en el
planteamiento que ahora nos toca realizar. Ya que sería
imperdonable en otras tesis olvidarnos de las variables: tiempo y
espacio)

Confusión
entre una
propiedad intrínseca de la masa y su
comportamiento frente a acciones externas a la
misma

En el epígrafe 8 hemos comentado la
confusión que se observa en los mencionados libros de
referencia, al asignar el fenómeno físico del
acercamiento entre dos masas, como si fuese una Cualidad
Intrínseca de las dos masas; es decir, la gravedad. Ahora
nos toca denunciar otra situación de confusión que
se encuentra en los citados libros de referencia y que nada
contribuye a dar el prestigio de validez que requerirían
sus hipótesis. Tal como veremos, se trata de unas dudas y
titubeos a la hora de definir el concepto MASA que enturbia el
camino que se pretendía seguir en la ampliación de
la teoría de la relatividad de movimientos entre cuerpos.
Esta confusión la podemos sintetizar de la siguiente
forma:

Justificar como si fuese la existencia de
DOS cualidades Intrínsecas diferentes de la

misma Masa, el que DOS estímulos
diferentes y exteriores a ella la muevan.

Se genera una confusión al utilizar
el concepto de MASA, elemento esencial que utilizaremos en la
condición de REPRODUCTIBILIDAD de las leyes
físicas. Parece que existe una confusión entre: lo
que es en sí la Masa, sus propiedades INTRINSECAS, y el
cómo diferente se comporta al ser sometida a una fuerza de
contacto o bien de atracción (Causas externas). Así
en el referido libro, en la página 60 comenta:

"… reconociendo que la misma
cualidad del cuerpo se manifiesta como "inercia" o como
"gravedad", según circunstancias"

Esta ambigüedad da lugar a aceptar la
errónea idea, tal como veremos más adelante, que la
REPRODUCTIBILIDAD también puede darse en los Sistemas de
Referencia NO Inerciales. Parece que estamos dispuestos a admitir
que la MASA posee dos cualidades INTRINSECAS diferentes, cuando
en realidad se trata de una reacción a dos acciones
EXTERNAS diferentes.

En primer lugar transcribiremos dos
declaraciones que se hacen en el libro "Sobre la teoría de
la relatividad especial y general de A. Einstein. En la
página 60 se declara:

"…la masa gravitatoria y la masa
inercial de un cuerpo son iguales."

Y en la pagina 63 se menciona:

"…Tenemos pues buenas razones
para extender el principio de relatividad a cuerpos de referencia
que estén acelerados unos respecto a otros, habiendo
ganado así un potente argumento a favor de un postulado de
relatividad generalizado.

Tómese buena nota de que la
posibilidad de esta interpretación descansa en la
propiedad fundamental que posee el campo gravitatorio de
comunicar a todos los cuerpos la misma aceleración o, lo
que viene a ser lo mismo, en el postulado de la igualdad entre
masa inercial y masa gravitatoria."

En estas declaraciones encontramos la
existencia de un concepto erróneo: el afirmar que el campo
gravitatorio comunica a todos los cuerpos la misma
aceleración, y el emplear del concepto confuso de IGUALDAD
en vez de utilizar el de IDENTIDAD. Trataremos de esclarecer esta
afirmación.

Respecto a este tema "confuso" que hemos
mencionado, diremos lo siguiente. Debemos tener presente la
IDENTIDAD del concepto de MASA. Al referirnos a los cuerpos,
debemos tener presente que existe un solo tipo de MASA con
comportamientos diferentes. Esto que quizás se considere
como evidente, a veces parece que no está del todo
claro.

Leemos en los tratados de Física los
conceptos de Masa Inercial (Mi) y Masa Gravitatoria (Mg) y es
posible que nos induzcan a pensar que en las entrañas del
concepto MASA existen dos entes diferentes. Es necesario que nos
quedemos con la idea de que existe un solo tipo de MASA y, esta
es la que aplicamos en el "experimento mental del
ascensor".

En el libro de A. Einstein: "Sobre la
teoría de la relatividad especial y general"
(Página 60) se comentan los conceptos de Masa Inercial
(Mi) y Masa Gravitatoria (Mg) cuya exposición es un tanto
confusa o, cuanto menos, "retorcida" y complicada. Vuelve a
cometerse el error ya comentado del: "Error en la
apreciación en la valoración de la caída de
los cuerpos" además mezclada con una indefinición y
mezcla de los conceptos de: propiedad INTRINSECA de la
MASA y su comportamiento frente ACCIONES EXTERNAS a la
misma.

Transcribimos lo que está escrito en
el Capítulo 19 "El campo gravitacional" (Paginas 59 y 60).
(NOTA: No pretendemos que el lector se esfuerce en leer y
entender todo lo que en el se expone. Solo pretendemos que intuya
"de que va el tema" y de lo retorcido y confuso de la referida
explicación, para llegar finalmente a una
conclusión que consideramos evidente).

En este capítulo se dice lo
siguiente:

"Los cuerpos que se mueven bajo la
acción exclusiva del campo gravitatorio experimentan una
aceleración que no depende lo más mínimo ni
del material ni del estado físico del cuerpo. Un trozo de
plomo y un trozo de madera, por ejemplo caen exactamente igual en
el campo gravitatorio (en ausencia de aire) cuando los dejamos
caer sin velocidad inicial o con velocidades iniciales iguales.
Esta ley, que se cumple con extremada exactitud, se puede
formular también de otra manera sobre la base de la
siguiente consideración:

Según la ley del movimiento de
Newton se cumple

(fuerza) = (masa inercial) .
(aceleración)

donde la "masa inercial" es una
constante característica del cuerpo acelerado. Si la
fuerza aceleradora es la de la gravedad, tenemos, por otro lado
que

(fuerza) = ( (masa gravitatoria) /
(masa inercial) ) . (intensidad del campo
gravitatorio)

Pues bien, si queremos que para un
campo gravitatorio dado, la aceleración sea siempre la
misma, independientemente de la naturaleza y del estado del
cuerpo, tal y como demuestra la experiencia, la relación
entre la masa gravitatoria y la masa inercial tiene que ser
también igual para todos los cuerpos. Mediante adecuada
elección de las unidades puede hacerse que esta
relación valga 1, siendo entonces válido el teorema
siguiente: la masa gravitatoria y la masa inercial de un cuerpo
son iguales.

La antigua mecánica
registró este importante principio, pero no la
interpretó. Una interpretación satisfactoria no
puede surgir sino de un reconocimiento que la misma cualidad de
un cuerpo se manifiesta como "inercia" o como "gravedad",
según las circunstancias. En los párrafos
siguientes veremos hasta qué punto es ese el caso y
qué relación guarda esta cuestión con el
postulado de la relatividad general".

(Aquí termina la afirmación
escrita en el citado capítulo)

Al exponer:

la relación entre la masa
gravitatoria y la masa inercial tiene que ser también
igual para todos los cuerpos.

no se dice ni queda evidente el
porqué. Parece querer establecer una distinción
entre dos tipos de masa. Está hablando de IGUALDAD
cuando en realidad se tendría que hablar de
IDENTIDAD. Es posible que más adelante quede
aclarada esta cuestión, al decir que la misma cualidad de
un cuerpo se manifiesta como "inercia" o como "gravedad". Esta es
la idea con la que finalmente nos hemos de quedar.

Es posible que la interpretación del
referido párrafo (ya dijimos "un poco retorcido") nos haya
hecho dudar. Al estar escrito el concepto de MASA de esta forma,
Masa Inercial (Mi) y Masa Gravitatoria (Mg) separada,
posiblemente nos haga pensar que se trata de dos "entes"
diferentes que, por otra parte, tienen igual comportamiento, un
desplazamiento, cuando quedan sometidas a acciones externas; una
fuerza de atracción o una fuerza de
tracción.

El concepto de MASA debe quedar bien claro
que es único. Con sus propiedades y atribuciones propias
de este concepto. Es posible que este concepto no quedase del
todo claro cuando se acepto como válido el Principio de
Equivalencia.

Repetimos que:

Se está identificando una propiedad
INTRINSECA de la materia con su comportamiento

frente a estímulos
exteriores

Dos acciones externas, como son: una fuerza
de atracción debida a un campo gravitatorio, o bien una
fuerza de contacto o inercial, no convierten a la masa en dos
tipos de masa.

(NOTA: Hemos insistido en el tema de la
Unidad de Masa ya que, en alguna parte, hemos leído que se
están realizando experimentos en el espacio para intentar
valorar la diferencia existente entre estos "dos tipos" de Masa.
En la misma información también se dice que se
están obteniendo valores infinitamente pequeños y
despreciables. ¡Claro está! Se está buscando
lo que no existe. Pensamos que está ocurriendo lo mismo
que ocurre con la "prueba de los muones" que intentaba demostrar
la "dilatación del tiempo ". No se encuentra la diferencia
buscada, o se dice que es infinitésimamente
pequeña, por que se pretende justificar una
falacia)

Podríamos hablar del "Principio
de Identidad"
de la MASA, en vez del "Principio de
Equivalencia".

Una
contradicción en la que interviene la velocidad de la
luz

En el presente trabajo abordaremos un tema
que ya hemos tratado en nuestros anteriores ensayos. Lo repetimos
porque consideramos que es un tema de capital importancia, ya que
pensamos que su oscuridad…!precisamente el tema de la
luz¡…, pudo ofuscar algunas mentes.

En el libro: "Sobre la teoría de la
relatividad especial y general" de A. Einstein, en su
capítulo 6, se cita el teorema de la adición de
velocidades según la mecánica clásica. La
siguiente figura intenta exponer este teorema.

Monografias.com

La velocidad (W) con la que un observador
situado en el suelo ve a la persona situada encima del
vagón, es la suma de las velocidades a la que anda la
persona (Vp) más la velocidad (Vt) del
vagón.

Queda entendido de que, por el momento no
se menciona en ninguna parte la existencia del fenómeno
"luz".

Transcribimos lo escrito en la
página 21 del referido libro:

"…Más adelante veremos
que este razonamiento, que expresa el teorema de adición
de velocidades según la Mecánica clásica, es
insostenible y que la ley que acabamos de escribir no es
válida en realidad. Pero entretanto edificaremos sobre su
validez."

Continuando con la ofuscación de
querer incluir la velocidad de la luz (c) dentro de la
fórmula de lo que se llamaba "teorema de adición de
velocidades", en el referido libro aparece el capítulo 6,
con el título: "La aparente incompatibilidad de la ley de
propagación de la luz con el principio de relatividad". En
él se observa que se encuentra en el dilema de tener que
considerar la velocidad de la luz (c) como un valor constante,
como se estaba demostrando, y el no cumplir el citado teorema si
esta velocidad se intentaba introducirla en su fórmula
matemática.

En nuestro ensayo titulado "Teoría
de la relatividad. La falacia de la dilatación del
tiempo", en el capítulo 7 titulado "Otra falsa
deducción en el experimento mental del vagón de
tren", hablamos del tema del comportamiento de la velocidad de la
luz como "diferente" y no como "anormal" como parece que la
catalogó A. Einstein. En aquél capítulo
argumentamos aquella afirmación, por lo que remitimos al
lector a su consulta. No podemos dar el tratamiento a una onda
electromagnética como si fuese una masa. Un resumen de lo
que allí se expone seria: "la velocidad de la luz es
inherente a ella misma, mientras que no podemos hablar de
la velocidad de una masa, sino de la velocidad adquirida
por una masa. O sea, la que adquiere la masa una vez sometida a
una acción exterior; a la acción de una fuerza de
contacto a de atracción. No profundizando en las causas,
ya que se aparta del propósito de este Ensayo, podemos
decir que: "algo" genera la creación de estas ondas
electromagnéticas que, tratándose de la luz, viajan
siempre a una misma velocidad.

Esto ya por si mismo descarta el que
queramos incluir la luz dentro del "teorema de la adición
de velocidades". No podemos buscar en un rayo de luz que se
esté desplazando, el equivalente a la persona dibujada en
la anterior figura, cuyo cuerpo (masa) se desplaza a una
velocidad (Vp).

La unión de las dos citadas ideas:
adición de velocidades y diferente naturaleza de la
magnitud "velocidad", pensamos que debe quedar suficientemente
claro que es imposible realizar una amalgama entre ellas. Sin
embargo parece ser que se tuvieron dudas y la tentación de
una posible fusión de las dos ideas. En el libro a que nos
estamos refiriendo, en el párrafo 7, "La aparente
incompatibilidad de la ley de la propagación de la luz con
el principio de la relatividad" al tener que considerar a la
velocidad de la luz (c) como un valor constante, en la
página 22 dice:

…Ahora bien, este resultado
atenta contra el principio de relatividad, porque según
este principio la ley de propagación de la luz en el
vacío, como cualquier otra ley general de la naturaleza,
debería ser la misma si tomamos el vagón como
cuerpo de referencia que si elegimos las vías, lo cual
parece imposible según nuestro
razonamiento.

De esta afirmación sacamos dos
consecuencias:

En primer lugar unas manifiestas ganas de
querer incluir en un solo "experimento mental" la velocidad de la
luz (c) dentro del teorema de la adición de
velocidades.

Creemos que esto más adelante
conduciría a la confusión de la "dilatación
del tiempo", cuando en los "experimentos mentales" del
vagón de tren, o del espejo reflector, se están
mezclando movimientos de MASAS con el movimiento de la
luz. O sea, con IMÁGENES.

En segundo lugar nos percatamos de una
contradicción. Dice que:

"la ley de propagación de la luz
en el vacío, como cualquier otra ley general de la
naturaleza, debería ser la misma"

¡Precisamente NO afirmamos lo
contrario¡. Estamos afirmando que quedó demostrado
que la velocidad de la luz (c) es constante. O sea, que era la
misma. En consecuencia:

Cuando hablamos de la condición de
REPRODUCTIBILIDAD y de lo que pretendía
justificar

A. Einstein, precisamente es lo que debemos
afirmar de la luz. En consecuencia…¡en que
quedamos!…

Deflación
de la luz. Contradicción y corrección de un
planteamiento fundado en un "experimento
mental"

El presente epígrafe está
pensado para comentar que no siempre los "experimentos mentales"
utilizados en la física teórica "dan en el blanco".
Consecuencia lógica de ello es el llegar a falsas
conclusiones. Para exponer nuestro ejemplo hemos escogido un
capítulo del libro "La evolución de la
física", de A. Einstein y Leopold Infeld, en donde se
comenta el tema de la deflación de la luz. Queda entendido
ya de entrada que no ponemos en tela de juicio el citado
fenómeno físico, de hecho ya varias veces
comprobado, si no su enfoque intentándolo deducir mediante
un "experimento mental". Creemos que algunos posibles errores
cometidos en este tipo de experimentos están en querer
intuir "intelectualmente" la SENSACION que percibirán
alguno de los personajes ficticios que el autor del
teórico experimento introduce en la función, en vez
de poder experimentar realmente lo que ocurre.

En las páginas 177 y 178 del citado
libro y dentro del apartado "Fuera y dentro del ascensor" se
presenta otro caso de "experimento mental" con un ascensor. En
este caso comenta la existencia de un observador fuera del
ascensor y otro dentro y pretende demostrar la veracidad del
fenómeno físico de la deflexión de la
luz.

(NOTA: Creemos que la elección de
este ejemplo es interesante porque, según veremos, se da
la circunstancia que son los propios actores intelectuales, los
que propone el "experimento mental", quienes se dan cuenta de que
algo falla en el planteamiento y, al final del mismo, rectifican
su respuesta.)

En el libro se expone la siguiente figura,
que intenta representar el referido ascensor tirado hacia arriba
por una fuerza constante y en el que en su interior esta dibujado
un rayo de luz.

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El texto dice lo siguiente:

"Imaginemos que por una ventana lateral
entra en el ascensor un rayo de luz horizontal, alcanzando la
pared opuesta al cabo de un tiempo muy corto. Veamos cómo
sería predicha por nuestros observadores la trayectoria de
la luz.

El observador exterior, que cree en el
movimiento acelerado del ascensor, argüirá: el haz
luminoso penetra por la ventana desplazándose
horizontalmente y en línea recta hacia la pared opuesta.
Pero el ascensor se mueve hacia arriba, cambiando de
posición durante el tiempo que dura la luz al pasar de una
a la otra pared. El rayo no iluminará, por lo tanto, el
punto exactamente opuesto al de su entrada, si no un poco
más abajo. La diferencia, aunque muy pequeña, es
real y en consecuencia resulta que la luz se desplaza respecto al
ascensor sobre una línea curva, como la de figura que
hemos dibujado y no sobre la recta punteada de la misma
figura.

El observador interior, que cree en la
presencia de un campo gravitatorio que actúa sobre todos
los objetos de su ascensor, diría: el ascensor no tiene
tal movimiento acelerado; en su interior simplemente actúa
un campo gravitatorio. Un haz luminoso que es imponderable no
será afectado por la gravedad. Si se propaga en
dirección horizontal alcanzará un punto exactamente
opuesto al de su entrada.

Parece resultar de esta
discusión que existe una posibilidad de decidir entre
ambos puntos de vista, ya que el resultado sería distinto
según fuera cierta una u otra afirmación. Si no hay
nada ilógico en ninguno de los razonamientos que acabamos
de exponer, entonces toda nuestra argumentación previa cae
por tierra resultando, pues, imposible describir consistentemente
todos los fenómenos en cuestión por dos caminos
distintos: con o sin campo gravitatorio.

Pero hay, afortunadamente, un error
grave en el razonamiento del observador interior, que salva
nuestra conclusión. Este decía: "un haz luminoso
que es imponderable, no será afectado por la gravedad" .
¡Esto no es cierto¡ Un haz de luz posee
energía y la energía tiene masa. Pero toda masa
inerte es atraída por un campo gravitatorio ya que la masa
inerte y la masa gravitatoria son equivalentes. Un haz luminoso
se curvará en un campo gravitatorio exactamente igual que
lo haría la trayectoria de un cuerpo lanzado
horizontalmente con una velocidad igual a la de la luz.
Así vemos que si el observador interior hubiera razonado
correctamente, tomando en cuenta la curvatura de un haz luminoso
en un campo gravitatorio, habría llegado al mismo
resultado que el observador exterior.")

Conclusiones

Vemos que se ha planteado una forma de no
llegar a ninguna conclusión

Es curioso que cuando los autores
intelectuales que proponen el "experimento mental" dicen no poder
llegar a un acuerdo o conclusión, son ellos mismos los que
recurren a la física experimental para encontrar una
respuesta válida a sus inquietudes.

Observamos que en el planteamiento del
experimento intervienen las SENSACIONES de los actores en el
experimento ficticio, mas que la experiencia de la
realidad.

También podemos observar que una vez
más se cae en el Primer Error de Planteamiento que se ha
comentado en el párrafo 8.

Los "experimentos mentales" pueden
conducirnos a aceptar utopías, aun más cuando se
pone como condición de comprobación una meta
inalcanzable… ¡el viajar un cuerpo a la velocidad de
la luz!…

 

 

Autor:

Enrique Martínez
Viladesau

 

Partes: 1, 2
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