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Cultura y sexo. Feminismo y machismo (página 3)



Partes: 1, 2, 3

IMPACTO DEL FEMINISMO EN
OCCIDENTE

El feminismo ha
producido muchos cambios en algunas sociedades
occidentales, incluyendo el sufragio
femenino, el empleo
igualitario, el derecho de pedir el divorcio, el
derecho de la mujer de
controlar sus propios cuerpos y decisiones médicas
(incluyendo el aborto, tema
sobre el cual no hay consenso), y muchos otros.

El aborto inseguro
sigue siendo causa prevenible de muertes de muchas mujeres en el
mundo (tercera causa de mortalidad materna en el mundo). Muchas
creencias consideradas radicales en el pasado forman ahora parte
del pensamiento
político común. A pesar de que casi nadie en las
llamadas sociedades occidentales de hoy cuestiona el derecho de
la mujer al voto o
la propiedad,
conceptos que eran vistos con gran extrañeza hace 200
años, las mujeres no siempre tienen acceso a estos
derechos.

CAPITULO IV

Machismo

  • DEFINICIÓN DE MACHISMO

El machismo es el conjunto de actitudes y
prácticas sexistas del sexo masculino
sobre el femenino.

El machismo engloba el conjunto de actitudes, conductas,
prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y
promover el mantenimiento
de actitudes discriminatorias contra las mujeres y contra hombres
cuyo comportamiento
no es adecuadamente "masculino" a los ojos de la persona
machista.

Tradicionalmente el machismo ha estado
asociado a la jerarquización y subordinación de los
roles familiares en favor de la mayor comodidad y bienestar de
los hombres. En ese sentido, se considera que es machista asignar
el trabajo
más reconocido o menos fatigoso para los hombres sin un
criterio ecuánime ni justificado. También es parte
del machismo el uso de cualquier tipo de violencia
contra las mujeres con el fin de mantener un control emocional
o jerárquico sobre ellas. De hecho, el machismo es
considerado como una forma de coacción no necesariamente
física,
sino psicológica, siendo esta forma de expresión
protectora una discriminación, ya que se ven subestimadas
las capacidades de las mujeres alegando una mayor debilidad. El
machismo, asimismo, castiga cualquier comportamiento femenino en
los varones, lo que es la base de la homofobia.

El machismo es considerado una opresión hacia el
sexo femenino y una de las más importantes lacras
sociales, según el movimiento
feminista. A menudo está entre las causas de la violencia
doméstica, también llamada violencia machista. En
América
Latina, hay autores que identifican el machismo con la "otra
cara de lo marianismo".

  • DESARROLLO DEL MACHISMO

Toda sociedad
o
cultura debe, para dar garantías a su supervivencia,
modular la expresión de sus necesidades adaptándose
a las condiciones históricas y ambientales que
están en continua relación con sus miembros,
relación que es más que bidireccional,
multidireccional, dado que no sólo se condicionan
mutuamente, sino más bien, producen una
concatenación de efectos en el plano simbólico,
medioambiental, genético, evolutivo, etc.

Una de las necesidades está relacionada con las
relaciones de género
al interior de una cultura, para
entender esto es necesario remontarse a mucho tiempo
atrás. En las
sociedades que basaban su economía
en la caza, sociedades tribales, se produjo por primera vez la
división de las tareas entre hombres y mujeres. Los
hombres tenían la misión
de encontrar el alimento para el hogar, este alimento por lo
general consistía en feroces animales
que debían cazarse en grupos,
y a la
mujer le correspondía el cuidado de la progenitora y
el hogar. El motivo, más que un impedimento en el plano de
las habilidades (antes de esto las mujeres cazaban la comida con
los hombres), la división social del trabajo
deviene con el establecimiento o asentamiento humano,
tenía que ver con diferencia anatómicas que
hacían de la mujer
una mejor cuidadora de sus pequeños, principalmente por la
posibilidad de amamantarlos.

Posteriormente, comienza a ser atribuido al trabajo
masculino, una preponderancia excesiva en desmedro de las
actividades de las mujeres, quienes son vistas en un
papel más pasivo y que no guarda relación
cercana al modelo
icónico religioso del imaginario colectivo de los hombres
de aquella época (los dioses, poderosos guerreros
debían ser la imagen
y semejanza de los fieros y diestros cazadores).Entonces es en
este primer momento en que comienzan a instaurarse las pautas
diferenciadas de los diferentes sexos, adquiriendo un carácter
jerárquico, que no responde más que a una
expresión cultural que se ha perpetuado bajo la forma de
un "Patriarcado" en las diferentes épocas
históricas y que se ha visto reforzada por
prácticas religiosas, intereses económicos,
ambiciones de
poder, y quien sabe que otras cosas más.

Ahora sabemos que los roles de género son
construcciones culturales acerca de las pautas que las personas
deben explicitar como miembros de una cultura determinada
según sea su
sexo, "cuando hablamos de género nos referimos a las
características de la mujer o de
el hombre que son determinadas socialmente, estas
características o roles que se les asigna a cada
género, son un conjunto de reglas y normas,
aprendidas, reforzadas y sancionadas dentro de la sociedad, de
la cual el
hombre y la mujer forman parte".

Nos referiremos ahora a la forma en que son socializados
los roles en nuestras sociedades ("occidentales").
Latinoamérica ha sufrido el impacto del choque entre
diversas culturas, y nuestra identidad,
tan problemática para muchos investigadores se encuentra
diseminado en ese torbellino de razas, en este multiverso de
nociones acerca del mundo. El influjo de los pueblos occidentales
calo de tal forma que su impronta se convirtió en nuestro
estatuto de vida, desde la llegada del Europeo, el
latinoamericano ha mirado hacia occidente para encontrar sus
modelos
culturales, sociales, económicos, etc. indudablemente la
forma en que los géneros se relacionan entre sí
también es parte de este acervo cultural.

En los antiguos pueblos de occidente (Grecia,
Roma)las
relaciones sociales en
la familia proyectaban a la mujer a un segundo plano, todo su
sistema
giraba en torno
a la concepción Machista del pueblo, y si bien
incluían a las mujeres dentro de su sistema
panteísta, los dioses femeninos encarnaban principalmente
la corrupción
y la maldad. La asimetría de género se instauraba
desde el plano simbólico, lo cual definía el "todo
conocido". Con la llegada del
cristianismo se producen nuevos cambios en la
concepción de autoridad
del hombre, cuyo
poder ahora
era divinamente legítimo al interior de la familia.
"Nuestra sociedad, como muchas otras sociedades, tiene la
característica de ser androcéntrica, esto quiere
decir que toma al hombre, como medida para todas las cosas, como
prototipo del ser humano y todas las instituciones
creadas socialmente, responden a las necesidades del
varón, es decir, todo gira a su alrededor".

De lo citado anteriormente descubrimos que la socialización
con respecto a la asignación de roles de género ha
constituido la historia de legitimación de un género por sobre
el otro, y junto con ello un orden social instaurado
artificialmente sobre la base de supuestos mitológicos
(hombre superior), y que hoy en día se encuentra
"manifiestamente oculto" como el aire
que respiramos. Hoy en día el machismo es un
lenguaje, una concepción tan arraigada en nuestra
psique que cuesta descubrir el velo que envuelve sus mecanismos,
el machismo está presente en todos los aspectos de nuestra
interacción tanto de hombres con mujeres,
hombres con hombres, mujeres con mujeres. Todas nuestras
definiciones son androcéntricas, inclusive las que
utilizan las mujeres para definirse a sí mismas. Un
ejemplo de la extremización de este fenómeno lo
constituye la siguiente reflexión; sabemos que el feminismo
vendría a ser algo así como la
antítesis de machismo, pero su naturaleza, su
presencia sólo puede entenderse bajo la presencia del
machismo, o sea el feminismo encuentra su posibilidad de ser en
la lucha contra aquello que no lo valida, el feminismo encuentra
su sentido y su razón de ser en el objeto de su
negación, por ello su presencia no hace más que
afirmar la condición de existencia del machismo, un
ejemplo práctico lo obtenemos reflexionando acerca de lo
siguiente: el feminismo ha logrado, entre otras cosas la mayor
participación de la mujer en las decisiones de la
sociedad, ha ingresado masivamente al campo laboral,
ha ingresado al marco de la
competitividad de género y muchas veces, sino la
mayoría ha salido victoriosa, sin embargo postulamos que
estos triunfos son triunfos del modelo
machista de sociedad para la cual el feminismo viene a ser
funcional, o sea la mujer al participar (lo cual es algo muy
valioso) perpetua el modelo machista imperante, al permitir
regirse bajo el alero de un mundo definido desde el prisma de la
masculinidad dominante.

El machismo, entonces vendría a ser una
construcción cultural, basada en la historia de la

evolución de la socialización de los roles de
género, en esencia es un modo particular de concebir el
rol masculino basado en el
mito de la superioridad de los hombres por sobre las mujeres
y en la autoridad que
"por derecho propio" tiene sobre ellas.

En estos momentos nos vemos ante la necesidad de definir
un constructo teórico que dé cuenta en alguna
medida de cual es la dimensión psicológica del
Machismo, asumiendo que, si bien este fenómeno encuentra
su origen en la evolución de las formas culturales, es en
el grado último (pero no menos relevante) de su
expresión, un fenómeno individual de
actualización de pautas culturales. El concepto
que decidimos operativizar para este análisis es el de las "actitudes",
y tal como quedo definido en la introducción,
constituye una asociación entre un objeto dado y una
evaluación dada. Lo cierto es que, es
difícil entender un concepto con tan
poca información,
pero la simpleza de esta definición nos permite trabajar
con este concepto de manera más eficiente (simplicidad
pragmática). Sabemos además que las actitudes
están constituidas por tres componentes: un componente
cognitivo que se relaciona con creencias, percepciones acerca del
objeto de la actitud. Un
componente afectivo relacionado con el
valor positivo o negativo que le asignamos a ese objeto, y
por último un componentes conativo conductual que se
expresa en conductas de hostilidad u apoyo con respecto al objeto
de la actitud.

A modo de ejemplo, supongamos que alguien
tiene una actitud negativa frente a los
autos Japoneses, la actitud aquí consiste en asociar
al auto Japonés con la valoración que ese sujeto le
da, en este caso negativa. Entonces el componente cognitivo
está presente porque el sujeto ve el auto Japonés y
dice "creo que ese es un auto de mala calidad",
el componente afectivo se daría por ejemplo si el sujeto
pensara "a mí me gusta mucho más mi auto
Inglés", y por último, el componente conductual
"yo no me voy a comprar un auto Japonés". El ejemplo es un
tanto rebuscado, pero nos permite figurarnos de manera más
explicativa la forma en que opera la actitud, luego esto aplicado
al fenómeno del Machismo es algo de mucha mayor
complejidad. Para relacionar lo que hemos hablado hasta ahora con
respecto a las actitudes, y con respecto al machismo, vamos a
citar ciertos fragmentos de una conversación que
mantuvimos con el profesor Max
Eytel.

La verdad es que yo no te autorizo para que me citen
porque me voy a mandar un volón (risas); yo me
atrevería a decir que el machismo consiste en una
"actitud" que tiene el hombre
frente a la mujer, en el que hace una asociación entre el
objeto mujer y el grado de valoración que le da, pero
resulta, fíjate que esta es la volada que me voy a pegar
ahora, que el machismo no es una actitud solo frente a la mujer,
sino que es frente a toda una serie de actividades o funciones
que se supone que tiene la mujer, entonces eso si lo miramos
desde el punto de vista de la
teoría del aprendizaje,
podría ser perfectamente una
sobregeneralización.

Esta idea es bastante interesante porque
nos permite entender de qué manera una "actitud", que como
dijimos es la asociación entre un objeto dado y una
evaluación dada, se convierte en un "estereotipo", que es
un conjunto de ideas que se mantiene acerca de un
grupo determinado. Esta sobregeneralización desborda
el terreno del objeto
concreto para diseminarse a la categoría
genérica de elementos de la cual ese elemento en
particular (objeto de la actitud)forma parte, así las
actividades que desempeñan las mujeres son etiquetadas
como actividades de menor status social,
y asignadas a la categoría de las mujeres en
general.

La sobregeneralización es un

proceso que da cuenta de la
dinámica de nuestros
procesos cognitivos orientados a nuestra adaptación,
sin embargo el curso de esta dinámica psicológica unido a la
historia de nuestras pautas culturales de asignación de
roles, constituyó, y aún constituye un escenario
muy hostil para la mujer.Las actitudes cumplen múltiples
funciones, es
una herramienta cognitiva que nos permite aprender selectivamente
aquello que nos sea significativo, en este caso la actitud
actuaría como un "esquema bipolar", entendiéndose
por este "que las actitudes contienen conocimientos relativos a
puntos de vista con los que se está muy de acuerdo, o muy
en desacuerdo, facilita el
aprendizaje y recuerdo de la información que se adecúa a
cualquiera de estos dos puntos de vista".

En este sentido las actitudes adquieren un
gran valor
adaptativo, ligado a la supervivencia, al constituir un marco
cognoscitivo organizativo o esquema, permite orientar nuestra
acción
de manera efectiva disminuyendo el gasto energético, y el
tiempo invertido, la actitud además actúa como
Heurístico, siendo una herramienta operativa que permite
resolver
problemas de manera sencilla recurriendo a nuestras
evaluaciones almacenadas.

A modo de resumen, ahora sabemos que el
machismo, puede constituir una "actitud" que tiene como objeto,
más que la mujer, lo femenino, o sea todo el entorno
simbólico que rodea la figura de la mujer en nuestra
sociedad, el contenido de esta actitud está basado en el
mito de la
superioridad masculina, por lo que se puede argüir que es
explícitamente negativo hacia las posibilidades de
desarrollo
espiritual de la mujer, y paradójicamente del hombre, que
se constituye en un temprana víctima de sus formas
institucionalizadas, que orientan la formación de los
varones a la supresión de la expresión de la
emocionalidad
y la sensibilidad a causa de una homofobia por parte de los
padres. Este último elemento es muy importante dado que
permite la visión de la diversidad de elementos a la base
del machismo, siendo la homofobia un factor no muy reconocido, y
para completar es necesario agregar que no se ha encontrado una
relación directa entre la crianza con una conducta
de pasividad y la posterior homosexualidad,
y además las historias de la milicia confirman que el
aspecto de macho no es suficiente para negarse a la posibilidad
de encontrar una pareja homosexual.

Las actitudes son aprendidas, el aprendizaje se
lleva a cabo en un contexto histórico y socio-culturales
que imprime su sello en nuestra individualidad, las actitudes
pueden cambiar, no son estáticas, pero en el caso del
machismo el
cambio esperado debe pasar por la ruptura de macroestructuras
de
paradigma que incluso hoy en día permanecen
encubiertas.

  • CAUSAS DEL MACHISMO

El machismo ha sido un elemento de control social y
explotación sexista en muchas culturas. Algunos factores
que han contribuido a su supervivencia y continuidad
son:

  • Leyes discriminatorias hacia la
    mujer.

  • Diferencia de tratamiento en el caso del adulterio:
    en algunas culturas, el adulterio, o el embarazo previo a la
    concertación del matrimonio son castigadas con la pena
    capital.

  • Necesidad del permiso del varón para realizar
    actividades económicas.

  • Negación del derecho a voto o de otros
    derechos civiles (véase sufragista).

  • Educación machista desde las escuelas
    y la propia familia, por el cual el proceso de
    enculturación trata de justificar y continuar el orden
    social existente. Eso incluye consideración de valores
    positivos la sumisión al marido, el matrimonio y la
    procreación como una forma preferente de
    autorrealización.

  • Discriminación en el ámbito
    religioso
    , en países de predominio
    musulmán, en determinadas ramas del cristianismo, en
    los ortodoxos judíos, en el hinduismo, etc. La Biblia
    contiene expresiones que son consideradas por algunas
    corrientes como machistas, por ejemplo, "la esposa de
    Noé", "las hijas de Lot", "la suegra de Pedro", las
    cuales son interpretadas como un indicio de posesión,
    lo cual se acentúa al no mencionar el nombre de estas
    mujeres del Antiguo Testamento. Otro ejemplo en el Nuevo
    Testamento es la expresión en la primera
    epístola de Pablo a los Corintios 14:34
    (Versión Reina-Valera 1909) que dice: "Vuestras
    mujeres callen en las congregaciones; porque no les es
    permitido hablar".

  • División sexista del trabajo, por el
    cual se prefieren a otros hombres en puestos decisorios.
    Originalmente la división sexista se fundamentó
    en la diferente capacidad física y muscular, en la que
    los hombres tenían ventaja comparativa; En cambio, en
    la sociedad actual la fuerza física perdió
    importancia, mientras que las capacidades intelectivas y las
    habilidades sociales fueron ganándola, lo que ha
    contribuido a la incorporación de muchas mujeres al
    trabajo asalariado. También se refiere a un pago de
    salario menor a las mujeres que a los hombres a cambio del
    mismo trabajo. El comportamiento sexista se debe a los
    prejuicios cognitivos de efecto Halo respecto a la fuerza,
    efecto de carro ganador, y a otros efectos como falsa
    vivencia por parte de los que quieren mantenerlo, que
    más tarde se convierten en falacias de apelar a la
    tradición, falacia por asociación y
    generalizaciones apresuradas.

  • Los medios de comunicación y la
    publicidad sexista, al realzar ciertas conductas o modelos
    como siendo los más adecuados o típicos de las
    mujeres.

  • NEOMACHISMO

El neomachismo es la versión modernizada. El
hombre asume que la mujer juega un rol en la sociedad, con
derecho al trabajo y a su vida propia, pero en la vida en casa se
cree con derecho a pedir explicaciones a su compañera y a
no realizar aquellas tareas del hogar que aun se consideran poco
masculinas.

Esta figura deja de lado el maltrato a la
mujer, sin embargo, busca mantener el control, liderazgo,
aunque de una manera más objetiva y democrática,
acepta sus errores y las ventajas del sexo femenino, el
neomachismo, busca un consenso de pareja en el matrimonio, pero
siempre busca hacer valer su opinión y hacer más
justa una familia.

  • MACHISMO EN LA MODA

La moda femenina ha
sido paradójicamente uno de los nichos de funcionamiento
del machismo encubierto. Los tacones altos, el maquillaje, los
esfuerzos por mantener figuras esbeltas, los sostenes, el llevar
partes del cuerpo sugerentemente descubiertas (cuello, parte alta
del pecho, piernas, pies) etc., no hacen sino confirmar que
tácitamente la mujer debe resultar "atractiva" a su
contraparte masculina. Esta actitud ha ido cambiando un poco con
el tiempo disminuyendo estas tendencias. El giro de la moda ha
sido tal en los inicios del siglo XXI, en algunos países,
que también los hombres se preocupan por la estética de su cuerpo, usando por ejemplo,
tratamientos para el cutis, ejercicios para acentuar su
musculatura o ropa sensual, como camisetas y pantalones
apretados, o usando prendas incómodas y de mensaje
"sumiso" como sandalias que dejan los pies
descubiertos

  • EJEMPLOS DE ACTITUDES MACHISTAS

  • Limitar o estorbar el acceso de la mujer a la
    universidad, a la cultura o a los puestos de
    dirección.

  • Intentar que la mujer piense, vista o se comporte
    como el varón.

  • Considerar a la mujer como objeto sexual para uso y
    gusto del varón.

MACHISMO EN LA VIDA ESPIRITUAL

En la santidad

Igualdad:
Todas las personas están llamadas a la máxima
santidad, a la unión con Cristo, al cielo.

– Diferenciación: El modo de alcanzar la santidad
es distinto. Por ejemplo, las mujeres tienen más facilidad
para unas virtudes, mientras que deben esforzarse más en
otras.

– Aclaración: Los institutos religiosos para
hombres no son machistas, pues ni menosprecian a la mujer, ni
excluyen otros caminos de santidad para ellas. (También
está la libertad
divina de elegir fundaciones).

Aclaración del sacerdocio ministerial.-
Tema debatido pues en la religión
católica sólo los hombres pueden ser sacerdotes. No
hay menosprecio pero sí exclusión clara y a primera
vista injusta: machismo. La verdad sin embargo es otra; no hay
machismo sino realismo: las
mujeres no pueden ser sacerdotes por falta de capacidad; por
tanto es justo que no lo sean.

¿Falta de capacidad? Las mujeres pueden
ser madres de sacerdotes como María madre de Cristo, pero
Cristo fue varón y varón debe ser quien hace sus
veces en la tierra.
Evidentemente aquí interviene la libertad divina de
organizar así las cosas, y no dudamos de la
sabiduría y justicia de
Dios.

¿Catolicismo machista? La religión
católica es la institución que más ha
defendido la mujer a lo largo de la historia, y es la
única que eleva la de una
mujer a la categoría increíble de Madre de Dios. Se
diría ahora que el catolicismo es marcadamente feminista.
Menos mal que los sacerdotes sólo pueden ser hombres y
así se equilibra un poco la situación. El
Señor ha dispuesto las cosas muy bien.

No lo veo claro, me dice un amigo y continúa: las
mujeres pueden ser embajadoras que representen a un
país.

¿Por qué no van a ser capaces de
representar a Cristo?-
No es el mismo tipo de
representación. Veamos lo que sucede en la misa. El sacerdote
afirma "esto es mi cuerpo" y en ese momento el pan no pasa a ser
el cuerpo del sacerdote sino el de Cristo. En esos instantes el
sacerdote ha prestado su voz y su persona a Cristo para que
Él diga "esto es mi cuerpo". Es ya difícil a la fe
aceptar esa presencia de Cristo en el sacerdote. Más
difícil sería si se tratara de una mujer. El
Señor ha dispuesto las cosas muy bien.

El sacerdocio: Es una vocación
divina que el Señor da libremente a quien desea. Cualquier
vocación es un gran honor -y una responsabilidad
para la persona elegida, pero no un desprecio para las
demás. El Creador no está obligado a otorgar ese
don a todos, y no es injusto cuando lo da a unos y no a otros. Es
libre.

Conclusiones

  • La palabra cultura proviene de la palabra
    cultüra, Latín, cuya última palabra
    trazable es colere. Colere tiene un amplio rango de
    significados: habitar, cultivar, proteger, honrar con
    adoración.

  • La cultura es el conjunto de todas las formas y
    expresiones de una sociedad determinada. Como tal incluye
    costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas
    de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales,
    normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro
    punto de vista se puede decir que la cultura es toda la
    información y habilidades que posee el ser
    humano.

  • El sexo es la diferencia física y de
    conducta que distingue a los organismos individuales.
    Además el termino sexo tiene que ver con la
    biología que nos condiciona y género con la
    cultura que nos modula.

  • El género es una categoría de
    análisis que denota un conjunto de normas y
    convenciones sociales del comportamiento sexual de las
    personas.

  • La mujer feminista no busca dominar al hombre (de
    hecho, ya lo domina de muchas y sutiles maneras, como
    podría pensar a regañadientes el machista)
    simplemente no quiere ser dominada por él.

  • El feminismo ha existido siempre. En el sentido
    más amplio del término, siempre que las
    mujeres, individual o colectivamente, se han quejado de su
    injusto y amargo destino bajo el patriarcado y han
    reivindicado una situación diferente, una vida
    mejor.

  • La tradicional ideología machista viene de
    muy lejos. Al considerarse el sexo "fuerte" el hombre es el
    dueño de la mujer, quien así queda reducida a
    un virtual objeto moldeado por los caprichos
    masculinos.

  • El machista tiende a creer que el dominio del hombre
    sobre la mujer es algo natural y por tanto inevitable, pero
    en realidad se trata de una pauta cultural y por lo tanto
    variable.

Recomendaciones

  • La cultura no debe ser vista como algo apropiable,
    sino como una producción colectiva de un universo de
    significados que son trasmitidos a través de las
    generaciones.

  • La cultura no sólo deber ser vista como un
    aspecto social, sino también como un aspecto
    individual, ya que sobre la base de esos aprendizajes de la
    socialización, las personas vamos diferenciando,
    nuestro gustos, nuestro valores relativos, nuestra forma de
    ver la vida y nuestro propia
    escala de valores, aunque este último cambia con
    el tiempo
    y la sociedad.

  • Debido a que ser distintos no significa ser
    desiguales, es importante reconocer la diferencia entre el
    concepto de sexo y el de género, palabra muy utilizada
    en los últimos años a la cual se le han dado
    interpretaciones erróneas pues se suele relacionar
    únicamente con cuestiones de mujeres.

  • No se debe confundir el significado de los
    términos sexo y genero porque el primero es
    biológico, el segundo es una construcción
    cultural correspondiente a los roles ó estereotipos
    que en cada sociedad se asignan a los sexos.

  • No es bueno plantear el tema de feminismo y machismo
    como lucha, más bien hay que tratar de conseguir
    entendimiento y colaboración: solidaridad.
    Se pretende que ambos mejoren, que se alegren con la dignidad
    del otro.

  • El feminismo o el machismo no es el valor absoluto y
    principal, teniendo en cuenta otros aspectos, como la
    justicia, la caridad, la libertad de
    asociación.

  • En el tema de feminismo y machismo, lo ideal no es
    la igualdad absoluta por lo que no se trata de que las
    mujeres sean hombres, sino de que hombre y mujer gocen de la
    misma dignidad como personas.

  • El hombre y la mujer son distintos, y esas
    diferencias se deben respetar. Se debe tratar de fomentar la
    igualdad en lo que son iguales, y la diferenciación
    donde son diferentes.

Encuesta

Estimada(o) amiga (o) tenemos el agrado de saludarte y a
la vez poder contar con tu colaboración en el proyecto
realizado por las alumnas del 3er ciclo de la Facultad de
Enfermería, para ello te presentamos la
siguiente encuesta que
nos servirá para fines exclusivamente de "investigación"

MUCHAS GRACIAS POR TU
COLABORACIÓN

Alumnas responsables:

  • Rojas Villanueva Celia Nidia

  • Campos Gonzáles Odaly

Bibliografía

  • BADINTER, Elisabeth. HOMBRES/MUJERES.
    ¿Cómo salir del camino equivocado? 1ª ed.
    Fondo de Cultura Económica. 2003.

  • CASTILLA DE CORTÁZAR, Blanca. ¿Fue
    creado el varón antes que la mujer?: reflexiones en
    torno a la antropología de la creación. 1ª
    ed. Ediciones RIALP SA. 2005.

  • MOORE, Henrietta L. Antropología y feminismo,
    Feminismos. 3ª ed. Alianza Editorial S.A.
    1991.

  • Díez, C., Rosalía. "La mujer en el
    mundo". Acento Editorial, Madrid 1999.

  • SHAPIRO, H. L. Hombre, Cultura Y Sociedad. 1ª
    ed. Ediciones Piados. 1996

  • HARRIS, Marvin.
    Antropología cultural.
    1ª ed. Alianza
    Editorial. 1999

 

 

 

 

 

Autor:

Celia Nidia Rojas
Villanueva

Partes: 1, 2, 3
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