Estrés
Estrés
Consecuencias del
estrés
Efectos y costos del
estrés
Mecanismos desencadenantes de
estrés.
Bibliografía
El presente trabajo tiene como objetivo
explicar algunos de los mecanismos estresores , factores
determinantes y consecuencias del estrés por
si mismo. El estrés es
uno de los factores de riesgo más
importante para la mayoría de las enfermedades más
frecuentes que se manifiestan en el final de este siglo,
presentándose tanto en trastornos del corazón,
como en hipertensión arterial, cáncer, diabetes,
alteraciones metabólicas y hormonales.
El
cuerpo desarrolla distintas habilidades para adaptarse a los
estímulos a que es sometido por su entorno, por medio de
cambios internos, que incluyen, entre otras cosas, la
liberación de hormonas.
Queda claro entonces que el stress
está dentro de uno, y en la forma en que desarrolla esas
habilidades para adecuarse al medio. Ahora bien, muchas veces,
confundimos la causa con el efecto, se intenta combatir el
estrés luchando contra él, logrando en ese derroche
de energía, solo aumentar el estrés
inapropiado.
Estrés es una palabra que deriva del
latín, la cual fue utilizada con mucha frecuencia durante
el siglo XVII para representar "adversidad" o "aflicción".
A finales del siglo XVIII su utilización evolucionó
para "fuerza",
"presión" o
"esfuerzo", puesta en práctica en primer lugar por la
propia persona, su
cuerpo y su mente. El concepto del
estrés no es nuevo, pero fue sólo en al principio
del siglo XX cuando las ciencias
biológicas y sociales iniciaron la investigación de sus efectos en la salud del cuerpo y de la
mente de las personas
(1).
El término estrés fue introducido por el
médico fisiólogo Hans Seyle de Montreal y no
tenía traducción al español.
Originalmente se refirió a las reacciones
inespecíficas del organismo ante estímulos tanto
psíquicos como físicos, involucrando procesos
normales de adaptación (eustrés), así como
anormales (distrés) (2). En el nivel de la emoción,
sin embargo, las reacciones del estrés son muy distintas.
La persona maneja la
situación con la
motivación y el estímulo del eustrés. Al
contrario, el distrés acobarda e intimida a la persona y
hace que huya de la situación (1).
Los estudios originales de Seyle se hicieron a partir del
"síndrome general de adaptación" descrito como la
respuesta general de organismos a estímulos
"estresantes".
Seyle describió tres formas clásicas de la
respuesta orgánica:
1. Fase de alarma (primitiva respuesta de
preparación para la lucha o la huida).
2. Fase de resistencia.
3. Fase de agotamiento neuro vegetativo.
En la fase de alarma identificó respuestas
fisiológicas en los sistemas
circulatorio, muscular y sistema nervioso
central (sistema
límbico, sistema
reticular, hipotálamo(neuroendocrino).
Las respuestas de adaptación demostraron
científicamente la participación de los procesos
emocionales y psíquicos en la modulación
de las respuestas a estímulos tanto internos como externos
y a la posibilidad de desbordamiento de las capacidades de
adaptación individuales.
Esto llevó al concepto de
medicina
psicosomática que involucra los procesos mentales y
emotivos en la génesis de procesos patológicos
orgánicos (2).
El estrés es entonces, la respuesta del organismo a una
demanda real o
imaginaria, o simplificando aún más es todo aquello
que nos obliga a un cambio.
Las situaciones estresantes llamadas estresores que pueden causar
el cambio o
adaptación son de un espectro enorme. Desde el enojo
transitorio a sentirse amenazado de muerte. Desde
la frustración o la angustia al temor que nunca cede. A
veces la causa difiere enormemente. Un divorcio es
normalmente muy estresante pero una boda también puede
serlo. El fallecimiento de un familiar produce estrés pero
también un nacimiento.
Tanto el estrés positivo (eustrés), como el
negativo (distrés), comparten las mismas reacciones pero
en el caso del negativo estas respuestas quedan detenidas en la
posición de funcionar permanentemente.
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